Main menu

Ya se ha convertido en tradición que llegadas estas fechas podamos tener un acercamiento intenso con el nuevo título de Assassin's Creed. Este año le toca a Syndicate, videojuego ya no sólo encargado de mantener viva la saga, sino de intentar mitigar la mala fama ganada por Unity y sus conocidos fallos técnicos.

Esta entrega es novedosa por muchas razones. Principalmente porque nos propone manejar a dos personajes y alternar entre ellos con versatilidad. Tenemos nuevas mecánicas como el gancho, que nos acerca una interesante manera de practicar la verticalidad clásica de esta saga. Después nos encontramos con el uso de carruajes y la generación de tráfico en las calles de Londres, facilitando nuestro desplazamiento por una ciudad que es un 30% más grande que la París de Unity.


Pero a estas alturas seguro que esto ya lo sabéis, así que en esta ocasión nos interesa más daros nuestras impresiones tras haber jugado durante unas tres horas a la campaña (recordemos que no habrá multijugador). Lo hacemos secuencia a secuencia, como en el juego, descifrando los datos que nos hemos ido encontrando en los que consideramos los grandes pilares de la franquicia Assassin's Creed. 


Secuencia 1: My dear London (Ambientación)



 

Altair, Ezio, Connor… Hemos tenido muchos protagonistas en Assassin's Creed, pero no hay que olvidarse del más importante: las ciudades. En esta ocasión tenemos Londres, la cual Marc-Alexis Côté (director del juego) nos ha asegurado que es la más grande de toda la saga. La verdad es que se nota, cuesta muchísimo explorarla. Ubisoft ha demostrado con esta saga un completo acierto a la hora de ambientar, de dar vida a los emplazamientos. Con Syndicate vuelve a convertirse en el pilar central.  Cada individuo haciendo una tarea completamente diferente. Gente conversando, vagabundos, borrachos, una pareja de novios, niños jugando, trabajadores con sus respectivas faenas…


La ciudad se siente muy viva. Los monumentos están recreados a la perfección, incluido el palacio de Westminster, en el cual se nos dijo que llegaron a trabajar varios estudios internos de forma simultánea. Vuelve a ser un trabajo titánico, como el de París, ahora con más niebla y lluvia, para resultar más fidedigno. Lo que no nos ha entusiasmado es la música. Usa mucho instrumento de cuerda para retratar el fino ambiente londinense, y le viene muy bien. Sin embargo, en esta demostración nos ha resultado algo plana, sin el carácter épico de otras entregas.


 


Secuencia 2: Conquista londinense (Trama)



 

Asesinos contra templarios, la historia se repite, pero con una importante diferencia. Lo que se ha querido resaltar esta vez es la sensación de mundo abierto, y más en concreto la conquista de territorios. La guerra se manifiesta en el control de la ciudad, asediada por los templarios cuando Evie y Jacob (hermanos asesinos) llegan a Londres. ¿Nuestra tarea? Reconquistarla. En otras palabras, vamos a mover los hilos ocultos de la sociedad inglesa de la época (finales del S. XIX). Esto nos ha llenado de esperanza, porque de un tiempo a esta parte la saga Assassin's Creed parece haber perdido el interés en representar esos círculos de poder.


Vamos a favor de una población oprimida, tremendamente castigada por la revolución industrial. Niños trabajando en fábricas, crimen en las calles, corrupción en las altas esferas… Ya veremos cómo se resuelve el guión y si es interesante. Por el momento, nos agrada saber que hay un villano central (Starrick) y que cada secuencia en el juego se corresponde con uno de sus ejes, en muchos casos subordinados que manejan las distintas partes de Londres a su antojo. También nos gusta la diferencia establecida entre hermanos. Evie va tras el fragmento del Edén y es más noble. Jacob es más temerario y busca la gloria. Sobre el papel, y tras estas primeras horas, todo parece pintar bien, pero tendremos que esperar aún unas semanas para comprobar si todo este planteamiento realmente cuaja.


 


Secuencia 3: Con gancho (Navegación)



 

La fantasía Assassin's Creed encuentra en este apartado su razón de ser. Escalar edificios, moverse entre tejados, lanzarse al vacío con un salto de fe… Siendo un aspecto tan importante, es necesario que con cada entrega se mejore la experiencia al tiempo que se introducen cosas nuevas. Respecto a esto último debemos citar por supuesto el gancho, que aparece para hacer que las escaladas ya no ralenticen tanto la acción. No lo vemos como un sustitutivo, sino como una interesante mecánica que permite, por ejemplo, movernos entre dos edificios a modo de tirolina, siendo posible sorprender (a medio camino) a los enemigos que estén debajo. Nos ha gustado.


La cara menos positiva de esta demostración está en que, por lo demás, no vemos evoluciones. Se introducen pequeños cambios, como que ahora cueste menos acceder a edificios a través de ventanas. Fuera de esto hay otras propuestas interesantes, como la acción de cambiar de personaje al instante, siempre que no nos encontremos en una misión exclusiva para alguno de los hermanos. Luego está la dinámica de cambiar entre modo incógnito o de sigilo, destacando este último porque nos ponemos la capucha, empezamos a andar agachados y podemos a su vez usar coberturas. Jacob es más de dar puños y Evie de usar la infiltración, resultando otro aspecto a considerar, porque podría dar pie a una buena variedad de situaciones si se aprovecha bien.


 


Secuencia 4: Sangre de asesinos (Combates)



 

Otro de los grandes pilares de la serie Assassin's Creed. Como novedades podemos hablar de la introducción del bastón y el puño americano como armas principales, haciendo los enfrentamientos muy contundentes y físicos. Acciones como el contraataque vuelven a ser fundamentales, y vemos interés por seguir una determinada secuencia de botones según la posición del enemigo. Si se cubre, pulsaremos un botón para anular su defensa; si ataca, otro distinto; si nos sale una alerta porque nos están disparando, lo mismo. No llegan a ser eventos "quick time", pero cabe remarcar que hemos notado una orientación hacia los buenos reflejos que tengamos.


 


Nuestra experiencia combativa no ha sido tan satisfactoria como esperábamos, por cierta confusión en las batallas y la falta de algún elemento rompedor. Puede que se presenten más adelante en la trama y por eso no debemos sacar juicios precipitados, pero queremos dejar constancia de las sensaciones. Sensaciones que se completan con la presencia de carruajes, importante porque suponen un medio de transporte ideal para recorrer la ciudad más grande de la saga. ¿Pero por qué lo contamos aquí? Pues porque se erigen como otra dinámica combativa. Las persecuciones son momentos abundantes durante el juego, pudiendo embestir los vehículos enemigos. No es un añadido explosivo, pero parece acertado.


 


Secuencia 5: Liberando Londres (Misiones)



 

La diferencia entre un buen y mal Assassin's Creed puede estar en las misiones, así que es un aspecto fundamental. Nos ha alegrado comprobar que Syndicate realiza esfuerzos para resultar un título atractivo a este respecto. Destacamos las misiones de conquista de territorios, que suponen el eje central de la estructura del juego. Debemos cumplir misiones de rescatar a niños trabajadores, secuestrar a cierto personaje o "limpiar" barrios a base de golpes. Todo para que los asesinos vayan ganando presencia en el mapa. Cada región queda conquistada una vez hayamos derrotado al líder y su banda en una batalla estilo Gangs of New York.


La mayor parte de misiones importantes se insertan en esa estructura, que resulta novedosa. Pero por supuesto tenemos otras, en forma de actividades como protagonizar carreras, luchas, robo de trenes, escolta… o los clásicos mapas del tesoro. Hay alguna que otra misión que recuerda a las brechas temporales, pero no queremos deciros más para mantener la sorpresa, y luego no podemos olvidarnos de personajes como Charles Dickens o Graham Bell. Por lo poco que hemos visto, parecen bien integrados. Ambos, y alguno más, nos darán cosas que hacer, siempre versadas con el campo que cultivan.


 


Secuencia 6: Honra al credo (Progresión)



 

En juegos como Assassin's Creed donde hay tantas horas de juego es crucial que exista una buena sensación de avance durante la aventura. Tras esta toma de contacto, creemos que nos encontramos ante un título cuidado en este sentido, con los típicos árboles de habilidades. A medida que conseguimos puntos, desbloqueamos nuevas técnicas de combate y sigilo, dependiendo de qué enfoque nos guste más. Luego hay muchísimas armas para comprar, así como un buen surtido de uniformes que, como en pasadas entregas, pueden llegar a mejorar nuestro nivel de camuflaje en el escenario.


Interesante es que las distintas zonas de Londres dispongan de un nivel de dificultad específico, recomendándose poseer cierto rango para desenvolvernos bien. Pero lo mejor es que a medida que vamos conquistando regiones se van uniendo más soldados a nuestra particular revolución. De hecho, si los vemos por la calle, mediante la presión de un botón podremos conseguir que nos sigan allá donde vayamos, algo que implica entrar en combate a nuestro lado. Sobre este particular "ejército", comentar que hay mejoras de banda, consistentes en aumentar el nivel de los reclutas, en darles carruajes para que se desplacen, en comprar pubs para incrementar los beneficios… Como decimos, la progresión es uno de los apartados que parecen más conseguidos.


 


Secuencia 7: Lluvia y mucha niebla (Apartado técnico)



 

Todo Assassin's Creed implica un trabajo enorme en términos gráficos. Ya hemos hablado de la recreación arquitectónica de Londres, es sorprendente. Lo que no llama tanto la atención es el acabado técnico, que ofrece grandes estampas en algunas ocasiones pero a la vez muestra su lado más oscuro en otras. Falta de detalle cuando nos alejamos de los objetos, una distancia de dibujado que a menudo abusa de la niebla y otros defectos nos hacen pensar que tal vez el motor AnvilNext necesita una evolución importante para sacar verdadero provecho a las consolas de nueva generación.


No es que el resultado nos haya parecido malo, pero al menos en esta versión sí mejorable. Eventos climáticos como la lluvia no están bien recreados (es simplemente una cortina de agua, no se ven ni las gotas impactar en los charcos) y luego se hace evidente que el juego no se comporta muy bien cuando el sol se esconde, aunque es algo que ocurría también en Unity. Debido a que Londres es una ciudad más gris los defectos salen más a relucir. Al menos podemos decir que el "frame rate" es muy estable, pero hemos visto bastantes "bugs". Habrá que esperar a la versión final. Nos sorprendería mucho que los fallos de Unity volviesen a repetirse.

 

En general hemos disfrutado muchísimo con estas pocas horas de juego que hemos podido conseguir pero desde luego estamos deseando que llegue su estreno para no perdernos nada de nada de este titulo que, para nosotros, promete. 

 

FacebookTwitterInstagram